sábado, agosto 31, 2019

Dolor y Gloria: Almodóvar y su ejercicio de nostalgia

"Dolor y Gloria" es lo más parecido a un ejercicio de nostalgia hecho desde el corazón y con un personalismo directo. Desde ese aspecto es que logra involucrar al espectador con una historia en apariencia sencilla, pero profunda e intensa. 

A estas alturas Pedro Almodóvar no necesita demostrar nada. Salvador es un director de cine (sí, con ese dato parece inevitable pensar en una cinta autobiográfica), que esta en el ocaso de su carrera y además en un estado en que todo parece estar estancado. Entre sus recuerdos está su pueblo natal, la relación con su madre y la de su primer amor, marcado por elementos importantes. Como es costumbre en el cine de Almodóvar, las mujeres son fuertes y acá la madre del protagonista y su mejor amiga son elementos básicos en la narración. Penelope Cruz (durante los recuerdo de niñez) se convierte en una especie de espejismo ideal y son esas secuencias las que están hecha con más pasión e intensidad. El ritual del río es exquisito en estructura y presentación con elementos propios de la cinematografía de Pedro. Una pasión por la narrativa y los elementos propios del encuadre cinematográfico hacen de esa visión, un ejercicio de comprobación de amor por el cine, más allá de las referencia a la construcción propia de un imaginativo cinematográfico en la mente de nuestro protagonista, que entendemos avanzada la narración.
Los personajes, el amor de juventud, el amor maduro, el dolor de la soledad, se presentan para perfilar un personaje que nos parece propio y revelador. Como nunca pareciera que miramos a Almodóvar en su alma y en el rostro de Antonio Banderas. Eso nos hace creer o bien esa era su intención y con ellos nos hace parte de su propia narrativa. Con "Dolor y Gloria" entramos en su mundo más allá de los encuadres (como bien pareciera querer decirnos con la secuencia de los recuerdos). 
En suma, esta película es un reencuentro con ese Almodóvar más personal, más espontáneo y más dulce. Una película que juega con la nostalgia y lo logra. Es diferente, pero no ajena al mundo que este director nos crea en sus narraciones, con mayor o menor grado de interés de los espectadores dependiendo de cada película, siempre lo reconocemos. Muy Buena.

Dolor y Gloria. España, 2019. Drama.
Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=K0mGbwHViYk
Mayores 14 años. Hay un desnudo frontal, pero nada que no pueda ver un niño/a en compañía de sus padre/madre.


domingo, agosto 11, 2019

Orange is the new black: El devastador final de las chicas

El final de la serie original de Netflix es devastador. Un golpe de drama en una serie que se mantuvo equilibrada entre la comedia y lo dramático. En esta temporada se cierran historias, pero deja momentos que rompen y traspasan más allá de las complejidades de los personajes. Un final de esos que se recuerdan por mucho tiempo.
Cuando se anunció que la Temporada 7 sería la última, el alivio fue mayor. Después de las explosivas temporadas 6 y 7, Netflix podría haber caído en el riesgo de alargar innecesariamente una serie que ya tenía asegurado su lugar entre los fanáticos. Sin duda, la tentación era grande y más aún con una serie de personajes entrañables, con dramas intensos y con mucho que entregar. 
Esta temporada vino a ser un cierre con momentos devastadores. Los personajes principales avanzan y anuncian su final que por momentos pinta para lo peor. 
Piper ya está en libertad tratando de organizar su vida y sin perder el contacto con su esposa Alex, que sigue en prisión. Para ellas la cosa no es fácil y si bien su historia se estacó en las temporadas anteriores, en esta revive y florece con un halo de romanticismo interesante. 
Si bien Piper es el hilo de la historia, son otros personajes los que en esta temporada estallan. Taystee es por lejos el personaje que mejor evoluciona. Es quien por momentos nos hace temer lo peor y nos entrega una dosis de humanidad necesaria en medio de tanta locura. Danielle Brooks construye un personaje inolvidable. 
La entrada en escena de la zona para extranjeras en situación irregular, permite crear momentos intensos y que son un abanderamiento necesario en la causa de los migrantes y la crisis humanitaria que vive el mundo. OITNB muestra el horror del sistema y cómo el odio a los migrantes y las políticas restrictivas causan daño, dolor, muerte. Sin duda, los momentos más emotivos están dados por estos personajes. Muchas de ellas en finales devastadores. 
Hay sin duda mucho, pero lo principal es reconocer que extrañaremos a las chicas. Daya y su madre (en una relación que explota), Suzanne en un cierre esplendoroso (Uzo Aduba, como siempre esplendorosa), Lorna y su mágica existencia nos devastan y Pennsatucky simplemente duele montones. Nicky es cuento a parte. Un personaje complejo y hermoso.
Hay momentos notables y actuaciones solidísimas de todo el elenco. Y personajes nuevos que a pesar de lo corta de su participación, logran entrar en nuestro corazón (la madre salvadoreña es el mejor ejemplo y la migrante de medio oriente).
Hay cierres terribles, pero en general esta temporada tiene un tono más dramático y necesario, sin olvidar los momentos de comedia. Un acierto total para una serie entrañable.